Uno de los equipos que más agita los mercados de fichajes, desde la llegada de Clearlake Capital, es el conjunto de Stamford Bridge, con grandes ventas, pero sobretodo grandes fichajes.

Desde que Roman Abramovich, un magnate ruso, que tuvo que vender el Chelsea por obligación (debido a las conexiones que tenía con Putin, tras la invasión a Ucrania, Reino Unido le congeló todos sus), ya se hacían grandes fichajes y llegaban grandes nombres a los blues. Recuerdo a Fernando Torres, Andriy Shevchenko, Juan Mata, o incluso algunos más recientes como: Timo Werner, Jorginho, Christian Pulisic, Álvaro Morata, Kepa Arrizabalaga, Kai Havertz o Romelu Lukaku.
Muchas veces, ese tipo de fichajes no le salían del todo bien, ya que el precio que se pagó por ellos fueron cantidades desorbitadas, que nunca llegaron a corresponderse en el juego. A pesar de todo ello, Tod Bohely decidió que había que seguir un poco esa línea, pero con mayores barbaridades y fichar muchos jugadores. Como reflexión personal, existen dos tipos de Chelsea: el Chelsea F.C y el Chelsea S.A (uno es el club y para el que se fichan jugadores de calidad y el otro es la empresa que compra jugadores para luego venderlos a mayor precio). A pesar de que en lo deportivo no esta funcionando del todo -a pesar de ganar el primer Mundial de Clubes de la historia-, los del norte de Londres siguen a lo suyo, haciendo fichajes millonarios. El último, el de Morgan Rogers. 117 millones de libras esterlinas, convirtiéndose en el segundo fichaje más caro de la historia de la Premier League (solo por detrás de Alexander Isak al Liverpool). Sin embargo, surge una pregunta: ¿Para qué?

En esa posición concreta, tienes a uno de los jugadores más talentosos de la plantilla, Cole Palmer. También es cierto, que Palmer puede desplazarse a la banda derecha, donde ha rendido muy bien y donde puede darle mucho espacio a las subidas de Recce James. Sin embargo, ya estás sentado a uno gran jugador, como es Pedro Neto o Estevao… sitio para todos no hay. La banda izquierda, la más debilitada del Chelsea, está huérfana, ya que no hay jugadores que estén rindiendo -Alejandro Garnacho, Jamie Bynoe-Gittens…- pero Morgan puede actuar en esa demarcación, ya lo ha hecho en el Villa con Emery, pero claro, fichar a un jugador por esa cantidad de dinero, para no colocarlo en su mejor posición, es raro ¿no os parece? Es evidente, que algo nos estamos perdiendo.
Xabi Alonso llegó a los blues con la condición de manager, no solo de entrenador. Está en constante contacto con la dirección deportiva, por lo que, no se efectúa un fichaje si el no da el visto bueno. Si Xabi le ha dado el ‘check’, no dudo de que sabrá como utilizar al inglés, como encajarlo con Cole Palmer… Habrá que esperar, veremos que nos tiene preparados el genio del País Vasco. Ahora bien, este tipo de fichajes, no suelen salir del todo bien, la historia lo demuestra. Bien es cierto, que el Chelsea va a aligerar su plantilla, jugadores como Alejandro Garnacho o Nicolas Jackson ya están en la rampa de salida, así que, puede ser que el Chelsea esté planteándose una revolución, teniendo como principales puntas de lanza a Palmer y Rogers… puede ser.

A pesar de todo ello, el Chelsea se va a seguir moviendo, va a seguir fichando… Maxence Lacroix, el defensa central francés del Crystal Palace, parece ser el siguiente fichaje, por unos 45 millones de libras. Ese fichaje sí que es necesario y top para Alonso. Ahí sí que aciertan los blues. Si Xabi Alonso está al mando, creo que el Chelsea está a salvo, ahora bien, el fichaje de Morgan Rogers es normal que pueda generar ciertas dudas. Veremos como pasan las semanas y veremos con Xabi hace encajar todas las piezas de este puzzle tan complicado, llamado Chelsea F.C.





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