El delantero francés pasó de rozar la salida en invierno a convertirse en el héroe de la primera Conference League conquistada por el club londinense

Mateta, un delantero que explotó tarde; foto: Sporting Life.
Mateta, un delantero que explotó tarde; foto: Sporting Life.

El “boom, boom, boom, boom, Mateta is in the room” retumbó más fuerte que nunca en las gradas del Red Bull Arena de Leipzig. Y no era para menos. Jean-Philippe Mateta escribió la página más gloriosa de la historia del Crystal Palace al marcar el gol que dio al conjunto inglés su primera UEFA Europa Conference League tras derrotar 1-0 al Rayo Vallecano.

Sin embargo, hace apenas unos meses, el destino del delantero francés parecía muy diferente. En el mercado invernal, Mateta estuvo a un paso de convertirse en jugador del AC Milan. El acuerdo entre clubes estaba completamente cerrado y el atacante ya tenía pactado un contrato hasta 2030. Los italianos iban a pagar alrededor de 30 millones de euros y el Palace incluso se adelantó fichando a Jørgen Strand Larsen procedente del Wolverhampton Wanderers como sustituto.

Todo cambió en el reconocimiento médico. La rodilla derecha de Mateta encendió las alarmas en Milán debido a la grave lesión de menisco que sufrió en 2019 cuando jugaba en el Mainz 05. El miedo a futuras complicaciones físicas hizo que el club italiano frenara la operación en el último momento.

“No fue fácil. Hubo muchas fases. Pensé que me iban a operar… pero no me operaron. Luego vino lo del Milan. Cuando supe que el traspaso había colapsado, supe que tenía que regresar”.

Lejos de hundirse, Mateta convirtió aquella decepción en una motivación extra. “Me gusta la presión. Me gusta que la gente pensara que todo había terminado cuando no era así”, aseguró.

Y no fue el único golpe que tuvo que superar. La pasada temporada sufrió una escalofriante lesión tras una durísima entrada de Liam Roberts, portero del Millwall, que le provocó una profunda herida en la sien y obligó a darle 25 puntos de sutura. Durante semanas tuvo que jugar incluso con casco protector. Pero el fútbol le debía una gran noche. Y llegó en Leipzig.

Mateta fue decisivo durante todo el recorrido europeo del Palace. Marcó ante la Fiorentina en cuartos, asistió frente al Shakhtar Donetsk en semifinales y terminó convirtiéndose en el héroe absoluto de la final.

El delantero aprovechó un rechace de Batalla tras un disparo de Adam Wharton para marcar a placer el único tanto del encuentro y desatar la locura entre los aficionados ingleses.

“¡Me siento fantástico! ¡Lo logramos! Primera vez en Europa y lo conseguimos. Ahora solo quiero celebrar”.

Los pitos que recibió hace unos meses en Selhurst Park tras frustrarse su fichaje por el Milan ya forman parte del pasado. Ahora es una leyenda del Crystal Palace. Un delantero que estuvo a centímetros de marcharse y terminó regalando al club el momento más importante de toda su historia.

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