Los bermellones cumplieron ante su afición con goles de Pablo Torre, Morlanes y Muriqi, aunque los resultados en otros campos apagaron el sueño de permanecer en la élite

El Mallorca fue muy decepcionante, este año; foto: X.com.

RCD Mallorca tendrá que seguir esperando para regresar a LaLiga EA Sports. El conjunto bermellón hizo los deberes en Son Moix y venció en su último partido de la temporada gracias a los goles de Pablo Torre, Manu Morlanes y Vedat Muriqi, pero los marcadores del resto de rivales directos terminaron condenando las aspiraciones mallorquinistas.

El equipo dirigido por Martín Demichelis salió al campo con la obligación de ganar y meter presión desde el primer minuto. El Mallorca dominó territorialmente y acumuló llegadas, aunque durante gran parte de la primera mitad le faltó claridad en los metros finales. Muriqi dispuso de varias oportunidades para acercarse al pichichi de Kylian Mbappé, pero el delantero kosovar no estuvo acertado en la definición. También lo intentó Takuma Asano, protagonista de las ocasiones más claras antes del descanso, aunque sin éxito.

Mientras tanto, las noticias que llegaban desde otros estadios iban enfriando el ambiente en Son Moix. El gol de Abde Ezzalzouli para el Real Betis en el Villamarín supuso un duro golpe para la grada mallorquinista. Poco después, otro tanto del Elche CF en Montilivi complicaba todavía más el panorama.

Cuando más ansiedad empezaba a aparecer, llegó el gol de Pablo Torre. El cántabro cazó un balón en el segundo palo y definió con un potente zurdazo para adelantar al Mallorca y mantener viva la esperanza antes del descanso.

La segunda mitad arrancó con algo más de optimismo gracias al empate momentáneo del Girona FC. Durante unos minutos, Son Moix volvió a creer. Más aún cuando un tanto de carambola del Getafe CF provocó una explosión de euforia en la grada. Sin embargo, el sueño apenas duró unos minutos antes de que el Betis volviera a adelantarse frente al Levante UD.

Demichelis movió el banquillo buscando más profundidad ofensiva y el encuentro terminó dejando también una imagen muy simbólica: el regreso de Antonio Raíllo tras la lesión de Mascarell. El capitán recibió una gran ovación de Son Moix en sus últimos minutos de la temporada.

Los goles posteriores de Morlanes y Muriqi terminaron certificando la victoria bermellona, aunque ya sin efecto real en la clasificación. Poco a poco, la resignación fue apoderándose de una afición que vio cómo su equipo cumplía con su parte, pero dependía demasiado de unos resultados que nunca terminaron llegando.

El Mallorca cierra así una temporada de esfuerzo y sufrimiento quedándose a las puertas de la permanencia, obligado ahora a reconstruirse una vez más con la mirada puesta en el regreso a Primera División.

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