El club francés necesita ingresar al menos 20 millones de euros antes de cerrar el ejercicio económico y prepara una profunda reconstrucción de plantilla

El Lyon, uno de los grandes de Europa; foto: Ligue 1 McDonald’s.

El Olympique Lyonnais afronta un verano decisivo tanto en lo económico como en lo deportivo. El conjunto francés necesita vender jugadores antes del próximo 30 de junio e ingresar, como mínimo, 20 millones de euros para equilibrar sus cuentas. Una cifra que podría aumentar considerablemente hasta finales de agosto si finalmente no logra clasificarse para la próxima UEFA Champions League.

Pese a ese contexto financiero delicado, el técnico Paulo Fonseca mantiene un papel muy activo en la planificación deportiva. El entrenador portugués valora especialmente el trabajo de la red de scouting del club y trabaja de manera coordinada junto al director deportivo Matthieu Louis-Jean.

Dentro de la plantilla ya hay cinco futbolistas considerados prácticamente intransferibles, salvo una oferta fuera de mercado: Dominik Greif, Moussa Niakhaté, Tyler Morton, Corentin Tolisso y uno de los dos extremos izquierdos, Malick Fofana o Afonso Moreira.

Por el contrario, varios jugadores sí están en el mercado y despiertan interés en otros clubes europeos. Entre ellos aparecen nombres como Nicolás Tagliafico, Ainsley Maitland-Niles, Orel Mangala, Abner Vinícius, Pavel Šulc, Tanner Tessmann o Ruben Kluivert.

Además del ingreso económico, varias de estas posibles salidas permitirían reducir una masa salarial que el club considera todavía demasiado elevada. Las ventas serán fundamentales para financiar las incorporaciones previstas durante el mercado estival.

El Lyon regresará al trabajo el próximo 29 de junio con una preparación de cinco semanas y con un objetivo prioritario marcado en rojo: el tercer playoff previo de la Champions League, cuya ida se disputará los días 4 o 5 de agosto. Para ese encuentro, el equipo no podrá contar ni con Niakhaté ni con Tagliafico, ambos suspendidos tras sus expulsiones frente al RC Celta de Vigo en competición europea.

La entidad francesa estudia además realizar una concentración de pretemporada en Alemania o Austria durante la tercera semana de preparación. El plan incluye entre cinco y seis amistosos antes del inicio oficial del curso.

En cuanto a la plantilla, la dirección deportiva pretende incorporar entre cinco y seis futbolistas para reforzar el proyecto. Fonseca busca un equipo más físico, más rápido y con mayor profundidad competitiva. Entre las prioridades figuran un defensa central, dos laterales —especialmente uno derecho—, un mediocentro defensivo y un delantero joven y veloz.

Los jugadores que disputen el Mundial, como Niakhaté, Šulc, Nuamah o Tagliafico, tendrán un máximo de tres semanas de vacaciones antes de reincorporarse a la disciplina del equipo.

El club también seguirá apostando por la cantera. Los jóvenes de la academia formarán parte importante del denominado “proyecto Lyon año II”, con el que la entidad pretende regresar definitivamente a la élite europea.

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