El equipo de Mikel Arteta conquista la Premier League tras el tropiezo del Manchester City y culmina una reconstrucción histórica

El Arsenal FC vuelve a tocar el cielo de Inglaterra. Veintidós años después de la última liga conquistada por el mítico equipo de los Invencibles, el conjunto dirigido por Mikel Arteta se proclamó campeón de la Premier League gracias al empate del Manchester City en su visita al AFC Bournemouth (1-1).
La espera ha sido eterna para el club londinense. Dos décadas en las que el Arsenal llegó incluso a perder su condición habitual de equipo Champions, vio apagarse progresivamente la era de Arsène Wenger y atravesó una fallida transición con Unai Emery antes de apostar definitivamente por uno de los suyos.
Arteta regresó al club en diciembre de 2019 prácticamente sin experiencia como primer entrenador, después de trabajar como asistente de Pep Guardiola en el City. Hoy, seis años y medio después, el técnico vasco devuelve al Arsenal a la cima del fútbol inglés tras tres subcampeonatos consecutivos y una reconstrucción paciente que ha terminado convirtiéndose en un proyecto ganador.
El desenlace tuvo además un fuerte componente simbólico. El último juez del campeonato fue el Bournemouth de Andoni Iraola, gran revelación de la temporada y arquitecto de un equipo que jugará competición europea por primera vez en su historia reciente. Iraola y Arteta, ambos nacidos en 1982 y formados juntos en el Antiguoko donostiarra, terminaron conectados también en uno de los capítulos más importantes de la historia reciente del Arsenal.
El City peleó hasta el final. El conjunto de Guardiola, marcado durante los últimos días por los crecientes rumores sobre la posible salida del técnico catalán, llegó vivo a los minutos finales gracias a un tanto de Erling Haaland en el descuento. Pero ni siquiera ese empuje final evitó que el Arsenal terminara celebrando su decimocuarta liga inglesa.
Antes, el Bournemouth había vuelto a demostrar por qué ha sido uno de los equipos más incómodos de la temporada. Tras un inicio dominador del City, los de Iraola reaccionaron con valentía y personalidad. El joven Eli Junior Kroupi firmó el gol que prácticamente sentenció el campeonato con una brillante acción colectiva que desmontó la presión adelantada citizen.
Guardiola agitó el banquillo buscando una remontada desesperada, dando entrada a jugadores como Phil Foden, Rayan Cherki o Savinho, pero el empate llegó demasiado tarde.
El Arsenal, mientras tanto, festejaba desde Londres el final de una espera histórica. Después de años de frustraciones, reconstrucciones fallidas y persecuciones constantes al City, el club gunner vuelve a proclamarse campeón de Inglaterra.
La Premier League ya tiene nuevo rey. Y el Arsenal, por fin, vuelve a sentirse gigante.






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