El ex árbitro Pasquale De Meo asegura que existía un “código gestual” para influir en decisiones arbitrales

Italia – El escándalo arbitral en Italia sigue creciendo y suma un nuevo testimonio que apunta directamente al funcionamiento de la sala VAR. El ex colegiado Pasquale De Meo ha denunciado la existencia de un sistema de señales gestuales utilizado, presuntamente, para influir en las decisiones de los árbitros de vídeo desde el centro de control de Lissone.
Según De Meo, estas prácticas no eran puntuales, sino que respondían a un método organizado y repetido, definido incluso en reuniones semanales del colectivo arbitral. “Eran gestos decididos en raduni reservados. Por ejemplo, uno era el de ‘piedra-papel-tijera’”, explicó, describiendo un lenguaje visual que habría servido para comunicar instrucciones a los encargados del VAR.
Las acusaciones salpican directamente a figuras como Gianluca Rocchi y Andrea Gervasoni, en el centro de la investigación. “Hacer gestos desde las cristaleras era una costumbre. Todo el mundo lo sabía y se vivía con malestar”, añadió el ex árbitro, dejando entrever que se trataba de una práctica extendida dentro del sistema. De confirmarse, este mecanismo supondría una vulneración directa del protocolo VAR. Los árbitros de vídeo (VAR y AVAR) deben actuar de forma autónoma, sin interferencias externas, algo que, según De Meo, no siempre se habría respetado.
Más allá de la existencia del sistema, una de las cuestiones clave es su aplicación selectiva. “¿Por qué en algunos partidos se utilizaba ese señal y en otros no? Así se puede acabar falseando el campeonato”, se preguntó, poniendo el foco en una posible desigualdad de criterios.
El ex árbitro también plantea una interpretación sobre el trasfondo de estas prácticas. No necesariamente se trataría de favorecer a equipos concretos, sino de proteger las carreras de determinados árbitros, ya que los errores no corregidos afectan directamente a sus evaluaciones y futuras designaciones.
De Meo, que abandonó el arbitraje hace dos años, ya había presentado en 2023 un expediente ante la Fiscalía Federal —entonces dirigida por Giuseppe Chinè— que fue archivado. En aquel momento, también señalaba a nombres relevantes del colectivo como Daniele Orsato y Paolo Valeri. Ahora, con la intervención de la justicia ordinaria, el escenario cambia. “No tengo nada que celebrar, pero me alegra que actúe una Fiscalía externa. Habrá un juicio imparcial sobre lo que ocurría”, concluyó.
El caso amenaza con profundizar aún más la crisis de credibilidad del arbitraje italiano, en un momento en el que la transparencia del sistema vuelve a estar seriamente cuestionada.





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