La Fiscalía de Milán avanza en un caso que se centra exclusivamente en el estamento arbitral y que podría resolverse en verano

En Italia están en muchos pollos a la vez; foto: Goal.com.
En Italia están en muchos pollos a la vez; foto: Goal.com.

Milán, Italia – El terremoto que sacude al arbitraje italiano empieza a ofrecer respuestas. Tras días de incertidumbre, la investigación de la Fiscalía de Milán ha delimitado su perímetro: no hay, por ahora, ningún dirigente ni futbolista implicado, ni del Inter de Milán ni de ningún otro club.

La causa, liderada por el fiscal Maurizio Ascione, se centra exclusivamente en el colectivo arbitral. En concreto, hay cinco investigados. El principal es Gianluca Rocchi, designador arbitral, acusado de presunto fraude deportivo y que ya se ha autosuspendido. Junto a él, también figuran Andrea Gervasoni, Luigi Nasca y Rodolfo Di Vuolo, todos bajo la misma figura penal. El quinto nombre es el de Daniele Paterna, aunque en su caso la acusación es distinta: falsa declaración ante el fiscal, tras supuestas contradicciones en su testimonio sobre una jugada bajo investigación.

El origen de las sospechas radica en una posible manipulación de designaciones arbitrales. La tesis de la Fiscalía sostiene que Rocchi habría elegido árbitros considerados “favorables” al Inter en determinados partidos, una hipótesis que deberá probarse en los próximos meses. Entre los encuentros analizados destacan Bologna vs Inter Serie A 2024-25 y Inter vs Milan Coppa Italia 2025, donde las designaciones de Colombo y Doveri están bajo examen. En este último caso, se investiga si se asignó a un árbitro considerado “no deseado” en semifinales para evitar su presencia en una hipotética final o en partidos decisivos del campeonato.

La investigación no es reciente. Se inició a finales de 2024 y acumula cerca de 18 meses de trabajo, lo que ha permitido a la Fiscalía recabar pruebas, realizar escuchas y tomar declaración a numerosos integrantes del colectivo arbitral. De hecho, cerca de 30 árbitros, asistentes y responsables VAR ya han sido interrogados para reconstruir el funcionamiento interno del sistema. Uno de los elementos clave del caso es el papel del centro VAR de Lissone, donde la Guardia di Finanza ha llegado a analizar registros logísticos como desplazamientos y gastos para determinar quién estaba presente en determinados partidos.

El proceso entra ahora en una fase decisiva. Rocchi y Gervasoni están citados para declarar en Milán, en una comparecencia que puede marcar el rumbo de la investigación. Mientras tanto, se espera que el caso avance hasta su posible cierre entre junio y julio.

El fútbol italiano observa con inquietud. Más allá de las responsabilidades individuales, el foco vuelve a situarse en la credibilidad del sistema arbitral, en un momento especialmente delicado para un calcio que atraviesa una profunda crisis institucional y deportiva.

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