La lesión de Vitinha abre la puerta a un experimento táctico que está transformando el rol del brasileño en París

París, Francia – La lesión de Vitinha en el duelo ante el Olympique de Lyon ha obligado al Paris Saint-Germain a reinventarse en un momento clave de la temporada. Y en ese contexto, Luis Enrique ha encontrado una solución inesperada: reconvertir a Lucas Beraldo en pivote.
El joven brasileño, fichado desde el São Paulo FC en enero de 2024 como uno de los centrales más prometedores de su generación, había tenido un aterrizaje complicado en Europa. Su calidad con balón era evidente, pero sufría en los duelos, en la defensa del área y en situaciones de transición, algo que quedó especialmente expuesto en la final del Mundial de Clubes, donde fue superado constantemente por su banda. Con la competencia creciendo tras la llegada de nuevos refuerzos y con pocos minutos en el tramo final de 2025, incluso se llegó a especular con su salida. Sin embargo, Beraldo decidió quedarse… y ahora su situación ha dado un giro radical.
La necesidad ha abierto una oportunidad inesperada. En ausencia de Vitinha, Luis Enrique ha probado con él como mediocentro, una posición inédita en su carrera. Y el resultado ha sido sorprendente. Tras varias titularidades consecutivas en Ligue 1, el brasileño ha respondido con actuaciones de alto nivel, destacando especialmente ante el Angers.
En ese partido, además de marcar, firmó una asistencia brillante tras romper líneas desde la medular y dejó cifras muy sólidas: 82 intervenciones, 65 de 69 pases completados y seis pases clave. Su lectura del juego, posicionamiento y capacidad para acelerar la circulación han convencido al técnico asturiano.
“Beraldo es más un Busquets que un Vitinha. Jugará mucho en esta posición”, llegó a afirmar Luis Enrique, dejando clara su apuesta por el brasileño como solución en la base del juego. El propio futbolista, sin embargo, se mostró prudente: “Estoy aquí para ayudar. No sé si este será mi futuro, pero el entrenador me da confianza y me siento más libre”.
El experimento, no obstante, todavía tiene interrogantes. La gran prueba llegará ante el FC Bayern Munich en semifinales de Champions, un rival que presiona alto y exige precisión bajo presión, justo el escenario donde más dudas puede generar su adaptación. Mientras tanto, en París ya valoran su evolución. Según informaciones desde Francia, el club estudia ampliar su contrato hasta 2030, una señal clara de que Beraldo ha pasado, en cuestión de semanas, de ser un recurso secundario… a convertirse en una pieza clave en el nuevo engranaje del PSG.





Deja un comentario