El técnico inglés es despedido tras una racha histórica negativa y a las puertas de las semifinales de la FA Cup

Londres, Inglaterra – El Chelsea ha decidido poner fin a la etapa de Liam Rosenior como entrenador apenas 107 días después de su llegada. La derrota ante el Brighton & Hove Albion (3-0), quinta consecutiva sin marcar, ha sido el detonante definitivo para una destitución que ya parecía inevitable.
El club londinense confirmó la decisión a través de un comunicado en el que agradece la profesionalidad del técnico, pero reconoce que “los resultados y el rendimiento no han estado a la altura de las expectativas”. De forma provisional, será Calum McFarlane quien asuma el cargo hasta final de temporada.
El paso de Rosenior por Stamford Bridge deja números muy pobres: cinco victorias, dos empates y seis derrotas, con un promedio de 1,31 puntos por partido, uno de los peores registros del club en este siglo. Pero más allá de los resultados, lo que ha condenado al técnico ha sido la deriva del equipo: cinco derrotas seguidas sin marcar, algo que no ocurría desde 1912.
El último partido fue la gota que colmó el vaso. El Chelsea no disparó a puerta, registró apenas 15 toques en el área rival y firmó un paupérrimo 0,04 de xG en la primera parte, uno de los peores datos ofensivos de su historia reciente. Además, igualó su peor registro de goles encajados a balón parado en una temporada.
La crisis va más allá del banquillo. Desde la llegada de Todd Boehly y el grupo Clearlake Capital en 2022, el Chelsea ha vivido una inestabilidad constante: Tuchel, Potter, Lampard, Pochettino, Maresca y ahora Rosenior han pasado por el cargo sin lograr consolidar un proyecto. El contexto deportivo es alarmante. El equipo es actualmente uno de los menos productivos de la Premier League: necesita más de 40 pases para generar un remate, es el menos vertical y uno de los que menos peligro crea en juego abierto. En otras palabras, un equipo plano e inofensivo.
A falta de cuatro jornadas, el Chelsea está a siete puntos del quinto puesto que ocupa el Liverpool FC, con un partido más, y apenas tres por encima del Fulham FC. Las opciones de jugar en Europa la próxima temporada son mínimas. Con este panorama, la FA Cup aparece como la última vía de salvación. El Chelsea se enfrentará al Leeds United en semifinales, en un duelo que marcará el cierre de una temporada caótica. Mientras tanto, el club ya trabaja en encontrar un nuevo entrenador… el séptimo en apenas tres años. En Stamford Bridge, la inestabilidad se ha convertido en norma.





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