El técnico navarro deja el banquillo franjirrojo tras cuatro temporadas inolvidables y después de llevar al club a la primera final europea de su historia

Iñigo Pérez, uno de los grandes entrenadores españoles actuales; foto: MARCA.
Iñigo Pérez, uno de los grandes entrenadores españoles actuales; foto: MARCA.

Ya es oficial. Iñigo Pérez deja de ser entrenador del Rayo Vallecano. El anuncio lo realizó el propio presidente, Martín Presa, poniendo fin a una de las etapas más importantes y emocionantes que se recuerdan en Vallecas.

Hoy es un día de despedida”, aseguró Presa en rueda de prensa. “Estamos para despedir a Iñigo Pérez, que ha sido entrenador en los últimos dos años y medio”. Un adiós cargado de emoción para un técnico que, tras cuatro temporadas en el club —una como asistente y tres como primer entrenador—, se marcha convertido en una auténtica leyenda franjirroja.

El presidente quiso destacar además el crecimiento del técnico durante estos años:

“El club ha progresado. Recuerdo el primer día que le conocí y hoy se va siendo mejor entrenador. Esta seguirá siendo siempre su casa”.

La historia de Iñigo Pérez en Vallecas comenzó prácticamente el mismo día en el que colgó las botas como futbolista profesional. Tras una carrera de más de 400 partidos en el fútbol español, llegó al cuerpo técnico de Andoni Iraola para ejercer como segundo entrenador. Juntos construyeron un Rayo competitivo y atrevido que terminó undécimo en Primera División.

Cuando Iraola puso rumbo al AFC Bournemouth, quiso llevárselo con él, pero el Brexit y los problemas burocráticos impidieron su desembarco en Inglaterra. El destino tenía reservado otro camino.

Meses después, tras la destitución de Francisco Rodríguez, el Rayo recurrió a Iñigo para salvar una situación delicada. Cogió al equipo en puestos peligrosos y logró asegurar la permanencia. A partir de ahí, comenzó una transformación histórica.

En su primera temporada completa como técnico principal, convirtió Vallecas en un fortín inexpugnable. Ni Real Madrid CF ni Atlético de Madrid consiguieron ganar allí. El equipo terminó octavo con 52 puntos —la segunda mejor puntuación de la historia del club— y devolvió al Rayo a Europa 24 años después.

Pero el verdadero salto llegó esta última temporada. Iñigo Pérez llevó al Rayo hasta la primera final europea de sus 102 años de historia. El sueño terminó en Leipzig con la derrota ante el Crystal Palace FC en la final de la Conference League, pero aquella medalla de plata quedará grabada para siempre en la memoria del rayismo.

El técnico navarro abandona Vallecas junto a varios jugadores importantes de la plantilla, pero deja un legado inmenso. Más allá de los resultados, devolvió al Rayo una identidad reconocible, competitiva y valiente. Y, sobre todo, logró algo todavía más difícil: hacer soñar a todo un barrio.

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