Mateu Alemany trabaja desde hace semanas en el mercado rojiblanco, pero el deseo de la ‘Araña’ de fichar por el Barcelona podría cambiar por completo la hoja de ruta del club

Julián Álvarez se ha convertido en el gran foco de incertidumbre del verano en el Atlético de Madrid. Mientras Mateu Alemany lleva semanas preparando el mercado rojiblanco, la posibilidad de que el delantero argentino termine marchándose al FC Barcelona amenaza con alterar completamente la planificación diseñada para la próxima temporada.
Desde el cierre del complicado mercado invernal, el director de fútbol profesional del Atlético ya tenía definida gran parte de la estrategia para reforzar la plantilla. Sin embargo, el interés del Barcelona y el deseo del propio Julián de vestir de azulgrana obligan al club colchonero a trabajar en varios escenarios simultáneamente.
La situación afecta directamente al diseño deportivo y económico del proyecto. Aunque el Mundial de este verano retrasará parte de los movimientos habituales del mercado, en el Metropolitano entienden que el verdadero condicionante es el futuro de la ‘Araña’. Y es que una posible salida del delantero no solo supondría la pérdida de la gran referencia ofensiva del equipo, sino también una revolución total en la hoja de ruta de los fichajes.
Mientras tanto, Mateu Alemany ya ha comenzado a mover piezas importantes para adelantarse a otros clubes. Uno de los nombres sobre la mesa es el de Bernardo Silva, objetivo rojiblanco independientemente de lo que ocurra con Julián. Sin embargo, dentro del club son conscientes de que cualquier avance puede quedar condicionado por el desenlace del gran culebrón del verano.
En el Atlético existen posturas diferentes respecto a una posible negociación con el Barcelona. Hay sectores que defienden una postura inflexible y consideran intransferible al argentino. Otros, en cambio, creen que una venta histórica podría convertirse en la oportunidad perfecta para reconstruir la plantilla y elevar el nivel competitivo del equipo.
Eso sí, en los despachos del Metropolitano tienen clara una línea roja: no se escuchará ninguna oferta inferior a los 150 millones de euros salvo que la operación incluya futbolistas capaces de mejorar de forma inmediata el nivel de la plantilla.
El gran problema para el Atlético no sería únicamente perder a su estrella, sino encontrar un sustituto de garantías. El mercado no ofrece demasiados delanteros del nivel de Julián Álvarez y cualquier relevo implicaría una inversión gigantesca. Por eso, mientras el Barcelona sigue atento a la situación, Mateu Alemany continúa diseñando un verano que puede cambiar radicalmente de dirección en cualquier momento.





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