James Zhou apuesta por reforzar el poder de David Wantier y provoca una enorme fractura en el entorno del club francés

Pelissier, gran técnico; foto: X.com.
Pelissier, gran técnico; foto: X.com.

AJ Auxerre ha tomado una de las decisiones más polémicas del fútbol francés en este final de temporada. Según informó L’Équipe, el propietario del club, James Zhou, ha decidido destituir a Christophe Pelissier pese a que el técnico acababa de asegurar una nueva permanencia en Ligue 1 y todavía tenía un año más de contrato.

Pelissier deja el Auxerre después de una etapa tremendamente agitada desde su llegada en octubre de 2022. En ese tiempo vivió un descenso, consiguió el ascenso inmediato y posteriormente logró mantener al equipo dos temporadas consecutivas en la máxima categoría. La última salvación quedó sellada el pasado domingo tras vencer 0-2 al Lille.

Sin embargo, la relación entre el entrenador y el director deportivo David Wantier se había deteriorado completamente en los últimos meses hasta convertirse, según apuntan desde Francia, en “insostenible”.

El encargado de comunicar la decisión al técnico fue el director ejecutivo del club, Baptiste Malherbe. Junto a Pelissier también abandonarán la entidad su segundo entrenador y el preparador de porteros. La indemnización por el despido rondará los dos millones de euros.

Pese al enorme enfado generado entre la afición, Zhou ha decidido respaldar totalmente a Wantier, especialmente satisfecho con el balance económico de la dirección deportiva, que habría generado unos 16 millones de euros positivos en traspasos durante las dos últimas temporadas en plena crisis televisiva del fútbol francés.

La decisión ha provocado una auténtica explosión social en Auxerre. La ciudad amaneció llena de pancartas de apoyo a Pelissier y los grupos ultras han convocado una protesta frente al estadio Abbé-Deschamps para exigir la salida de Wantier.

Ultras Auxerre 1990 considera que “el club no tiene futuro” mientras el director deportivo siga liderando el proyecto.

Otro de los motivos que habría molestado profundamente a Zhou fue la falta de reconocimiento público por parte de Pelissier hacia la inversión realizada por el club en el mercado invernal, especialmente por el fichaje del defensa suizo Bryan Okoh, que posteriormente sufrió una grave lesión de rodilla frente al Niza.

Mientras tanto, el Auxerre ya trabaja en la búsqueda de un sustituto. El gran favorito es Will Still, técnico de 33 años que sigue ganando prestigio en el fútbol francés. También aparecen en la lista Alexandre Dujeux, actualmente en el Angers, y Didier Digard, cuyo contrato con Le Havre finaliza este verano.

La crisis interna en Auxerre amenaza además con extenderse a otros niveles de la estructura del club, ya que el futuro del propio Baptiste Malherbe tampoco está garantizado tras esta convulsa decisión.

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