Los goles de Chupete y Larrubia certificaron el ascenso del conjunto malaguista en una noche histórica. El equipo de Sergio Pellicer pone fin a una larga travesía marcada por la crisis institucional y vuelve a la élite del fútbol español

El Málaga regresa 8 años después; foto: El Español.
El Málaga regresa 8 años después; foto: El Español.

El Málaga CF ya es equipo de Primera División. Ocho años después de su último partido en la máxima categoría, el conjunto blanquiazul certificó este sábado su regreso a la élite tras imponerse por 1-2 a la UD Almería en el UD Almería Stadium, culminando una temporada inolvidable liderada por una generación de canteranos que ya forma parte de la historia del club.

Atrás quedan años de sufrimiento, incertidumbre económica y una dura travesía marcada por el descenso, la administración concursal y la pérdida de protagonismo de una entidad que llegó a disputar los cuartos de final de la Champions League. Este sábado, sin embargo, todo eso quedó atrás. Málaga volvió a sonreír.

El equipo de Sergio Pellicer afrontó el encuentro con personalidad y sin especular desde el primer minuto. Con seis jugadores formados en La Academia en el once inicial, los visitantes asumieron el protagonismo y comenzaron a generar ocasiones con rapidez.

Chupete fue el primero en avisar. Apenas habían transcurrido cuatro minutos cuando el delantero cordobés remató por encima del larguero una gran asistencia desde la banda derecha. Poco después volvió a disponer de otra oportunidad clara, aunque Andrés Fernández respondió con seguridad.

El Almería intentó reaccionar con las apariciones de Melamed, pero el encuentro se desarrolló durante gran parte de la primera mitad bajo el control malaguista. Dani Lorenzo lideró la circulación de balón y las bandas fueron una fuente constante de peligro, aunque el marcador no se movió antes del descanso.

Tras la reanudación, el Málaga dio un paso adelante definitivo. El dominio visitante fue creciendo con el paso de los minutos y encontró premio en el minuto 64. Una mala acción defensiva de Bonini permitió a Chupete quedarse habilitado y definir con sangre fría para firmar el 0-1.

Era el vigesimoquinto gol de la temporada para el delantero malaguista y el tanto que acercaba al club a Primera División.

La euforia apenas había terminado cuando llegó el golpe definitivo. Cinco minutos después, David Larrubia recogió el balón en la frontal y sacó un disparo espectacular que se coló por la escuadra de Andrés Fernández. El 0-2 desató la locura entre los miles de aficionados desplazados y en una ciudad que ya comenzaba a celebrar el ascenso.

El Almería no se rindió. Rubi introdujo cambios ofensivos y encontró una reacción inmediata gracias a Leo Baptistao. El brasileño controló un envío de Embarba, recortó dentro del área y batió a Alfonso Herrero para devolver la emoción al encuentro.

Los minutos finales fueron de máxima tensión. Adrián Niño tuvo en sus botas la sentencia, mientras que Aarón Ochoa estrelló un balón en el poste cuando el ascenso parecía ya al alcance de la mano. El Almería empujó hasta el último instante, pero el Málaga resistió.

La tensión acumulada desembocó incluso en una tangana final que terminó con las expulsiones de Thalys y Aarón Ochoa. Sin embargo, nada podía empañar ya una noche histórica.

Cuando el árbitro señaló el final, estalló la celebración. El Málaga regresaba a Primera División después de casi 3.000 días de ausencia.

El equipo de los canteranos, de los «bichos» como los bautizó Sergio Pellicer, culmina así una de las historias más emocionantes del fútbol español reciente. Ocho años después, el Málaga vuelve al lugar que considera suyo: la Primera División.

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