Ante el estancamiento institucional, el proyecto de la Superliga prepara acciones legales contra órganos del fútbol europeo

El proyecto de la Superliga europea está explorando opciones judiciales tras meses de confrontaciones con la UEFA y el silencio institucional. Según informó Marca, sus impulsores consideran llevar el conflicto ante tribunales nacionales o internacionales con el objetivo de obligar al reconocimiento formal de su estructura y competencias.
El proyecto, liderado por A22 Sports Management y apoyado inicialmente por clubes como el Real Madrid y el Barça, busca definir un marco legal que supere la oposición de las instancias tradicionales. A lo largo de 2025, ha intensificado negociaciones y reuniones con la UEFA para negociar un nuevo formato que no rompa institucionalmente la estructura vigente.
Un enfrentamiento complejo e institucionalizado
- La UEFA ha respondido con cautela. Su presidente Aleksander Čeferin pidió mantener la competencia abierta y advirtió contra proyectos exclusivos que fragmenten el fútbol europeo.
- El eje jurídico parece residir en la jurisdicción europea: el proyecto apuesta a que tribunales determinen que las prohibiciones u obstáculos impuestos por la UEFA vulneran derechos de los clubes según normativa comunitaria.
- La Superliga aspira a que jueces admitan que los clubes pueden defender sus derechos ante instancias judiciales, contrarrestando el control absoluto que la UEFA tradicionalmente ha ejercido sobre las competiciones continentales.
¿Las razones del cambio de estrategia?
- Estancamiento negociador. Las conversaciones con la UEFA han sido prolongadas, pero sin avance decisivo.
- Base legal reforzada. La sentencia del Tribunal de Justicia de la UE de 2023 abrió la puerta a cuestionar las normas que hasta ahora habían blindado a la UEFA frente a competiciones alternativas.
- Presión del tiempo. El calendario de reformas deportivas y derechos televisivos empuja a sus promotores a buscar definiciones judiciales para adelantar el proyecto.
Riesgos y posibilidades
- Que jueces consideren ilegal la imposición de obstáculos por parte de la UEFA podría obligar a negociaciones de reconocimiento o cohabitación.
- Si el litigio se alarga, la Superliga corre el riesgo de quedar desactualizada frente a nuevas reformas en la Champions o en otras competiciones europeas.
- Su éxito dependerá del apoyo de clubes clave y del respaldo político o mediático que consiga movilizar.





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