El lateral escocés, pieza clave en los éxitos de la «era Klopp», confirma que abandonará el club en junio tras nueve temporadas. Se une a la marcha de Mohamed Salah en lo que supone una renovación total del proyecto de Arne Slot

Liverpool, Inglaterra – El Liverpool FC se prepara para decir adiós a otro de sus grandes pilares históricos. Andy Robertson, el carismático lateral izquierdo y capitán de la selección de Escocia, ha anunciado oficialmente que pondrá fin a su etapa en Merseyside al término de la presente temporada. Su salida, que coincide con el vencimiento de su contrato y la ya conocida marcha de Mohamed Salah, confirma que el club de Anfield atraviesa un cambio de ciclo irreversible bajo el mando de Arne Slot.
A sus 32 años, Robertson deja un legado envidiable. Desde su llegada en el verano de 2017 procedente del Hull City por la irrisoria cifra de 9 millones de euros, el escocés desafió todas las expectativas hasta convertirse en el mejor lateral zurdo del mundo durante el apogeo de Jürgen Klopp. Junto a Trent Alexander-Arnold —hoy en las filas del Real Madrid—, formó una sociedad de laterales que redefinió el ataque de los Reds, siendo fundamental para conquistar una Champions League y dos títulos de la Premier League, entre otros trofeos.
A pesar de su estatus de leyenda, la presente campaña ha sido de transición para Robertson. La llegada el pasado verano del joven Milos Kerkez le desplazó de la titularidad habitual. Aunque el escocés estuvo cerca de abandonar el club en el mercado invernal, decidió quedarse para aportar su experiencia en el tramo decisivo del curso. Con 270 partidos a sus espaldas, Robertson entiende que ha llegado el momento de dar un paso al lado.
«Nunca es fácil dejar un club como el Liverpool, que ha formado parte de mi vida y de mi familia durante los últimos nueve años», confesó el jugador en un emotivo mensaje conjunto con el club. «He tenido oportunidades para irme antes y no lo hice porque es muy difícil salir de aquí. Pero el fútbol sigue y sé que era importante para mí pasar página. Vaya a donde vaya, siempre recordaré estos increíbles años».
Robertson no se irá sin pelear hasta el último aliento. Al escocés le quedan siete jornadas de Premier League para despedirse de su afición y, sobre todo, la oportunidad de intentar una última gesta europea. Tras la derrota por 2-0 ante el PSG el pasado miércoles en la ida de los cuartos de final, Anfield confía en que veteranos como él lideren la remontada en el partido de vuelta para cerrar su capítulo inglés en lo más alto.
Con su salida, el Liverpool pierde no solo a un defensor incansable, sino a uno de los últimos portadores del espíritu que devolvió al club a la cima del fútbol mundial. El próximo mes de junio, cuando Robertson cruce por última vez el túnel de vestuarios, se llevará consigo el agradecimiento eterno de una grada que siempre le consideró uno de los suyos.





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