Los capitanes del Atlético de Madrid se encuentran en sus últimos meses de contrato y no han firmado sus renovaciones, por el momento

Griezmann es el primero en anunciar su marcha del conjunto colchonero; foto: Diario AS.
Griezmann es el primero en anunciar su marcha del conjunto colchonero; foto: Diario AS.

Madrid, España – El Atlético de Madrid se enfrenta a un verano que puede marcar el final de una era. La salida ya decidida de Antoine Griezmann rumbo a la MLS, concretamente al Orlando City SC, no solo supone la marcha de su máximo goleador histórico, sino que abre un escenario de incertidumbre total en la capitanía rojiblanca.

Porque tras el francés, el futuro de los otros tres capitanes también está en el aire. Y no por una decisión firme del club, sino por una mezcla de factores: edad, rendimiento, contexto económico y evolución de la plantilla.

El caso más especial es el de Koke Resurrección. Capitán, símbolo y ‘one club man’, termina contrato en junio bajo esa fórmula habitual de renovación anual. En el club lo tienen claro: decidirá él. Su rendimiento sigue siendo alto, pero más allá del césped pesa su liderazgo en el vestuario. Si quiere seguir, seguirá. Si decide cerrar su etapa, tendrá vía libre.

Situación distinta, pero igual de delicada, es la de Jan Oblak. El portero es una leyenda viva del club tras más de una década defendiendo la portería, pero su salario —uno de los más altos de la plantilla— y el cambio de ciclo que se avecina pueden abrir la puerta a una salida. No es una urgencia deportiva, pero sí una decisión estratégica que se tomará al final de temporada.

El tercer nombre es el de José María Giménez, probablemente el caso más incierto. Las lesiones siguen siendo su gran lastre y, además, ha perdido peso en la rotación. Con contrato hasta 2028, no es una salida obligada, pero sí una posibilidad real si el club decide reforzar la defensa con nombres como Cristian Romero u otro central de primer nivel.

Todo esto dibuja un escenario claro: el Atlético puede perder a sus cuatro capitanes en un mismo verano. Algo poco habitual y tremendamente simbólico. No porque el club quiera romper con su historia, sino porque el ciclo parece estar llegando a su fin de forma natural.

Eso sí, hay un matiz importante. A diferencia de otras etapas, el Atlético no forzará salidas. Koke, Oblak y Giménez tienen algo en común: se han ganado decidir su propio final. Y eso convierte este posible cambio de ciclo en algo mucho más controlado… pero igualmente trascendental.

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