El canterano de 18 años firmó un partido de madurez ante el Manchester City y apunta a quedarse en el primer equipo

Thiago Pitarch es una de las grandes joyas de La Fábrica; foto: El Mundo.
Thiago Pitarch es una de las grandes joyas de La Fábrica; foto: El Mundo.

Madrid, España – El Real Madrid ha encontrado en Thiago Pitarch una de las grandes irrupciones de la temporada. Con apenas 18 años, el canterano está empezando a hacerse un hueco en el primer equipo con una naturalidad que sorprende incluso dentro del club.

Su ascenso ha sido rápido, pero no improvisado. El técnico Álvaro Arbeloa lo promovió desde el Juvenil B al Juvenil A en enero de 2025 y poco después comenzó a competir con el Castilla. Ahora, el salto definitivo ha llegado con los mayores.

Un partido que marca un antes y un después

Su actuación frente al Manchester City fue interpretada por muchos como su partido de consagración. Más allá de los números, lo que llamó la atención fue la personalidad con la que manejó el partido.

Los datos respaldan su rendimiento:

  • 94% de acierto en el pase
  • 4 recuperaciones de balón
  • Participación constante en la circulación del juego

Pero lo que más destacó fue su comportamiento sobre el campo: siempre ofreciendo línea de pase, siempre cerca del balón y con una movilidad constante para ayudar al equipo.

Confianza total de Arbeloa

El propio Pitarch reconoce la importancia de la confianza del entrenador.

“Siempre le estaré agradecido porque me ha dado toda la confianza. Me pide que tenga personalidad y que juegue como sé”.

Esa energía constante es una de sus grandes virtudes. El canterano tiene un despliegue físico que le permite abarcar mucho campo y participar en varias fases del juego.

Además, su presencia en el centro del campo ha permitido liberar a Federico Valverde en otros espacios, un ajuste táctico que ha sido clave en el plan de Arbeloa en las últimas semanas.

Personalidad incluso en el error

Ni siquiera su único fallo empañó su actuación. En una jugada dentro del área perdió el balón y obligó a intervenir a Thibaut Courtois con una parada salvadora.

El propio portero lo explicó después con humor:

“Thiago retuvo demasiado, le dije ‘pásamela, pásamela’… pero ha hecho un gran partido y por suerte pude pararla”.

El Santiago Bernabéu respondió con una ovación al canterano cuando fue sustituido en el minuto 77, reconociendo su personalidad para asumir riesgos.

Una irrupción que cambia la mirada hacia la cantera

En Valdebebas la sensación es cada vez más clara: Pitarch ha llegado al primer equipo para quedarse al menos hasta final de temporada.

Su aparición también deja una reflexión importante dentro del club: apostar por la cantera no siempre significa encontrar al próximo gran galáctico, sino jugadores capaces de aportar soluciones reales al equipo en el presente.

Con su capacidad para ofrecer apoyos, su inteligencia para ocupar espacios y su energía constante, Thiago Pitarch empieza a consolidarse como una de las grandes promesas del futuro del Real Madrid.

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