VAR, cambios constantes en las reglas y nuevas interpretaciones han convertido el juego en un rompecabezas para aficionados y protagonistas

Inglaterra, Europa – El histórico entrenador del Liverpool FC, Bill Shankly, solía decir que “el fútbol es un juego simple, complicado por personas que deberían saberlo mejor”. Una frase pronunciada en una época muy distinta al fútbol actual, sin VAR, sin redes sociales y con menos interpretaciones reglamentarias.
Décadas después, esa reflexión parece más vigente que nunca. La acumulación de cambios en las reglas, las interpretaciones arbitrales y la introducción de la tecnología han transformado el fútbol en un deporte cada vez más difícil de entender para los aficionados.
Una de las normas más criticadas en los últimos años es la regla de la mano. Las modificaciones constantes han generado una enorme confusión tanto entre aficionados como entre jugadores y entrenadores.
El exdelantero del Newcastle United FC y leyenda de la Premier League, Alan Shearer, lo resumió con contundencia en declaraciones a BBC Sport.
“Simplemente odio la regla del balonmano. La han estropeado”.
Las interpretaciones actuales incluyen conceptos como “intencional”, “proximidad”, “posición natural o antinatural del brazo”, lo que ha generado un abanico de criterios que muchas veces provocan decisiones contradictorias.
Además, la introducción del VAR multiplicó los debates, ya que permitió revisar acciones con un nivel de detalle que antes era imposible. Esto provocó un aumento de penaltis en muchas ligas y obligó a modificar la norma en repetidas ocasiones.
Otra de las reglas que genera más polémica es la del fuera de juego, especialmente cuando un jugador no toca el balón pero influye en la jugada.
Un ejemplo fue el gol anulado a Virgil van Dijk en un partido entre Manchester City FC y Liverpool FC. En aquella acción, Andrew Robertson se agachó para evitar el balón y los árbitros consideraron que interfería en la visión del portero Gianluigi Donnarumma.
Aunque muchos aficionados consideran que esta interpretación es reciente, la norma existe desde principios del siglo XX, cuando ya se hablaba de interferir en la jugada sin tocar el balón.
Otro concepto que genera confusión es el llamado “juego deliberado” de un defensor, introducido en la temporada 2016-17.
La regla saltó al debate tras el gol de Kylian Mbappé en la final de la UEFA Nations League Final 2021 ante Spain national football team. En esa jugada, el defensa Eric García tocó el balón ligeramente, lo que habilitó al delantero francés pese a estar inicialmente en fuera de juego.
Desde entonces, el organismo que regula las reglas del fútbol, la International Football Association Board, ha intentado aclarar la norma señalando que el defensor debe tener “control” o expectativa de control del balón para que la jugada reinicie la acción.
Más allá de las reglas, la introducción del Video Assistant Referee ha cambiado profundamente la forma en que se vive el fútbol.
El sistema ha permitido revisar fuera de juego milimétricos, posibles tarjetas rojas o contactos mínimos en el área. Sin embargo, también ha transformado el juego en algo más cercano a un análisis técnico que a un espectáculo inmediato.
Antes, los aficionados podían discutir una decisión y seguir disfrutando del partido. Hoy, cada acción se analiza bajo una larga lista de cláusulas reglamentarias, muchas de ellas desconocidas para el público.
Lejos de simplificarse, el reglamento seguirá evolucionando. En su última reunión, la International Football Association Board aprobó nuevas modificaciones que se aplicarán en el FIFA World Cup 2026 y a partir de la temporada 2026-27.
Entre las novedades destacan:
- Revisiones de VAR en saques de esquina y segundas amarillas.
- Cuenta atrás de cinco segundos en saques de banda y de puerta.
- Tiempo máximo de 10 segundos para abandonar el campo tras una sustitución.
- Jugadores atendidos por lesión deberán permanecer fuera un minuto.
- Nuevas interpretaciones en la regla de DOGSO (ocasión manifiesta de gol).
Además, sigue en estudio la propuesta de Arsène Wenger para introducir el fuera de juego de “luz del día”, que permitiría que un atacante esté habilitado si cualquier parte de su cuerpo está en línea con el defensor.
El fútbol nació como un deporte sencillo basado en intuición y ritmo, pero la evolución del reglamento y la tecnología lo han convertido en un sistema mucho más complejo.
La pregunta ya no es solo si el fútbol se ha complicado. La verdadera cuestión es si puede volver a ser simple.




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