La enorme carga de minutos del lateral español preocupa al técnico Kasper Hjulmand en pleno tramo decisivo de la temporada

Leverkusen, Alemania – Alejandro Grimaldo se ha convertido en una pieza imprescindible para el Bayer 04 Leverkusen. El internacional español actúa como motor creativo, asistente y también goleador del equipo, siendo uno de los futbolistas más influyentes del sistema de Kasper Hjulmand.
El lateral zurdo suma ya 20 participaciones de gol en todas las competiciones esta temporada, una cifra que explica por qué el técnico danés lo incluye prácticamente siempre en el once inicial.
En el esquema del Leverkusen, Grimaldo desempeña un papel especialmente complejo. Defensivamente actúa como carrilero izquierdo dentro de una defensa de cinco, pero cuando el equipo tiene el balón se convierte prácticamente en un mediapunta por la izquierda en el sistema 3-2-4-1.
Ese rol híbrido le obliga a recorrer grandes distancias y a tener una participación constante en el juego ofensivo.
Sin embargo, la acumulación de minutos empieza a notarse. En las últimas semanas, el español no ha mostrado el mismo nivel dominante que tenía antes de Navidad, cometiendo pequeños errores poco habituales en su rendimiento.
Hjulmand reconoce el esfuerzo del futbolista:
“Lo intenta todo una y otra vez. En cada entrenamiento y en cada partido quiere tener impacto. Pero jugar cada tres días no es fácil, incluso para alguien con su mentalidad”.
El problema para el técnico es que no tiene demasiadas opciones para darle descanso. El joven defensor Jeanuel Belocian salió cedido al VfL Wolfsburg y el lateral Arthur se encuentra lesionado, lo que deja al equipo prácticamente sin sustitutos naturales para el carril izquierdo.
La situación recuerda a la de su compatriota Aleix García, otro jugador fundamental que también ha acumulado muchos minutos. El centrocampista es el jugador de campo con más tiempo de juego en el Leverkusen y uno de los que más ha participado en toda la Bundesliga.
Su reciente descanso en el empate ante el FSV Mainz 05 se debió tanto a la carga física como a un motivo personal: acababa de ser padre.
El desafío para el Leverkusen es inmediato. En los próximos 18 días el equipo disputará seis partidos, incluyendo los octavos de final de la UEFA Champions League frente al Arsenal FC y un duelo clave de liga contra el FC Bayern Munich.
En ese contexto, el cuerpo técnico teme que la sobrecarga termine pasando factura.
Para Hjulmand, el dilema es claro: un Grimaldo fatigado reduce el rendimiento del equipo, pero una posible lesión del español sería un golpe todavía mayor para el proyecto del Bayer.




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