El centrocampista neerlandés se ha convertido en indiscutible en la Lazio desde el primer día

Kenneth Taylor posando con la camiseta de la Lazio; foto: X.com.
Kenneth Taylor posando con la camiseta de la Lazio; foto: X.com.

Roma, Italia – Siempre en el campo y siempre como titular. Kenneth Taylor no necesitó período de adaptación para convertirse en pieza clave de la Lazio. Desde su primer partido, apenas horas después de aterrizar en Italia, el neerlandés se adueñó del centro del campo y “obligó” a Maurizio Sarri a hacer algo poco habitual en su carrera: apostar de inmediato por un recién llegado sin apenas tiempo para trabajarlo tácticamente.

Un perfil hecho a medida para Sarri

Formado en el Ajax, Taylor ya traía en su ADN una base futbolística compatible con el ideario del técnico italiano. Su inteligencia táctica, disciplina posicional y capacidad para interpretar el juego convencieron rápidamente al “Comandante”.

La única incógnita era su adaptación al fútbol italiano. Sin embargo, el mediocampista la disipó con humildad y determinación. Sin arrogancia y con máxima predisposición para entender las particularidades de la Serie A, su crecimiento fue evidente en cada sesión en Formello y, sobre todo, en los partidos.

Su progresión tuvo reflejo directo en el marcador: estrenó su cuenta goleadora ante el Genoa, rozó el doblete frente al Atalanta —un poste evitó el 0-1— y fue decisivo en la Copa de Italia, anotando uno de los penaltis en la tanda ante el Bolonia que clasificó a la Lazio para semifinales.

Un relevo con personalidad propia

Taylor ha ocupado el espacio que dejó Guendouzi, ahora cedido al Fenerbahçe, aunque con características diferentes. Menos físico que el francés, pero más joven y con mayor margen de crecimiento, el neerlandés está demostrando ser igual de importante para el equilibrio del equipo.

En una Lazio irregular esta temporada, su presencia se ha convertido en una garantía para intentar cambiar la dinámica y estabilizar el rendimiento del conjunto romano.

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