Valverde admite que el extremo “no está en condiciones” y el club ya valora escenarios más drásticos ante una dolencia que amenaza el resto de la temporada… y el Mundial

Nico Williams celebrando un gol con el Athletic; foto: beIN SPORTS.
Nico Williams celebrando un gol con el Athletic; foto: beIN SPORTS.

Bilbao, España – El estado físico de Nico Williams se ha convertido en un problema capital para el Athletic Club. El extremo internacional está lejos de su mejor versión a causa de la pubalgia crónica que arrastra desde la pasada temporada y que, lejos de remitir, ha ido a más con el paso de los meses. La alarma la encendió este miércoles Ernesto Valverde, con una frase tan clara como inquietante: “Ahora mismo no está en condiciones”.

La situación preocupa en Ibaigane porque todas las medidas adoptadas hasta ahora han sido infructuosas. Nico se ha implicado al máximo en su recuperación, cumpliendo estrictamente con los planes médicos y de readaptación, pero el dolor no desaparece y su rendimiento se ha visto claramente afectado. El futbolista se deja el alma, pero la respuesta física no acompaña.

El problema ya compromete el resto del curso del menor de los Williams e incluso pone en riesgo su presencia en el Mundial, un escenario que empieza a ganar peso en las conversaciones internas. Athletic y jugador acordaron al término de la pasada campaña un tratamiento conservador, confiando en una evolución similar a la de Oihan Sancet o Dani García, quienes superaron dolencias parecidas sin pasar por el quirófano.

Sin embargo, los pasos dados no han funcionado. Nico tuvo un periodo de descanso sin competición, regresó con pautas muy marcadas de trabajo específico y prevención, y siguió todos los protocolos establecidos. Nada ha sido suficiente. La pubalgia no remite y ahora le sitúa en un escenario delicado, tanto en lo deportivo como en lo anímico.

El extremo rojiblanco, 15º clasificado en el Balón de Oro 2024, está seriamente preocupado por su evolución. Los servicios médicos del club ya valoran nuevos escenarios, entre ellos la opción quirúrgica, aunque se contempla como último recurso. En el mejor de los casos, una intervención supondría al menos dos meses de baja, un plazo que obligaría a replantear objetivos y calendarios.

En el Athletic reina la cautela, pero también la inquietud. La salud de Nico Williams es prioritaria, y las próximas semanas serán decisivas para determinar si aún hay margen para una recuperación conservadora… o si el quirófano se convierte en una necesidad inevitable.

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