El delantero congoleño brilla ante el PSV, firma gol y asistencia y devuelve la ilusión a St James’ Park tras meses marcados por la lesión

Newcastle, Inglaterra – Yoane Wissa no necesita buscar demasiado lejos para encontrar inspiración. La camiseta número nueve del Newcastle United pesa, cargada de historia y de nombres legendarios como Alan Shearer, Jackie Milburn, Andy Cole, Malcolm Macdonald o Les Ferdinand. Este miércoles, ante el PSV Eindhoven, el delantero congoleño recordó por qué es el último heredero de esa tradición en una victoria contundente por 3-0 en la Liga de Campeones que desató la euforia en St James’ Park.
En una noche especial, con una pancarta en la grada que instaba al equipo a “escribir el siguiente titular”, Wissa no tardó en responder. Abrió el marcador a los ocho minutos y fue decisivo también en el segundo tanto, forzando el error del defensa Yarek Gasiorowski con una presión agresiva que ejemplificó su actuación. El premio fue inmediato: ovación cerrada al ser sustituido a mitad de la segunda parte y el reconocimiento unánime como mejor jugador del partido.
El camino hasta este momento no ha sido sencillo. Wissa llegó al Newcastle con la pretemporada rota y sufrió una grave lesión de rodilla en septiembre, durante un compromiso internacional con la República Democrática del Congo, antes incluso de completar una sesión de entrenamiento con su nuevo club. Eddie Howe lo resumió tras el encuentro: “Ha sido un comienzo muy difícil para él. Mentalmente es durísimo llegar a un club nuevo y lesionarte de gravedad. Pero aún siento que tiene más por dar”.
Hasta ahora, el delantero solo había marcado tres goles desde su debut el mes pasado, dejando sensaciones irregulares y algún fallo doloroso, como en la derrota ante el Manchester City en la Copa de la Liga. Frente al PSV, sin embargo, apareció el Wissa que convenció al club para pagar 55 millones de libras tras su brillante etapa en el Brentford: intenso, agresivo y siempre atacando el espacio.
Las cifras refuerzan esa impresión. Es el delantero de la Premier con más desmarques para recibir centros por partido entre los que superan los 250 minutos, y uno de los más activos en rupturas a la espalda de la defensa. Un perfil complementario al de Nick Woltemade, que permite a Howe repartir responsabilidades tras la salida de Alexander Isak el pasado verano.
La actuación llega en el momento justo. El Newcastle ya tiene asegurado el ‘play-off’ de octavos y viajará la próxima semana a París con la opción real de clasificarse directamente. Wissa apunta al once ante el PSG, en un escenario cargado de cuentas pendientes. “Sabemos lo que podemos hacer ante grandes equipos”, avisó Harvey Barnes. Con su ‘9’ enchufado, el Newcastle vuelve a creer que Europa también puede ser su territorio.





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