Los goles de Mbeumo y Dorgu en la segunda parte devuelven la ilusión a Old Trafford y complican seriamente la lucha por el título del equipo de Guardiola

Michael Carrick felicitando a Matheus Cunha; foto: NBC Sports.
Michael Carrick felicitando a Matheus Cunha; foto: NBC Sports.

Manchester, Inglaterra – El Manchester United firmó una de sus noches más completas de la temporada al imponerse con autoridad al Manchester City (2-0) en Old Trafford, en el estreno de Michael Carrick en su segunda etapa como entrenador interino. Una victoria de enorme valor deportivo y simbólico que no solo devuelve la fe a la grada, sino que también deja muy tocadas las aspiraciones al título del City en la Premier League.

Tras una primera parte sin goles pero cargada de intensidad, el United encontró el premio a su ambición tras el descanso. El primer tanto llegó en un contraataque perfectamente dirigido por Bruno Fernandes, que habilitó a Bryan Mbeumo, recién regresado de la Copa África, para que el camerunés definiera con precisión y adelantara a los locales. Once minutos después, el golpe definitivo lo asestó Patrick Dorgu, aprovechando un error de colocación de Rico Lewis para culminar un centro raso de Matheus Cunha.

El resultado pudo ser incluso más amplio. El United vio cómo le anulaban tres goles por fuera de juego, y Amad Diallo estrelló un disparo en el poste en el tramo final. El City, sostenido durante muchos minutos por un sobresaliente Gianluigi Donnarumma, que evitó goles claros de Mbeumo, Casemiro, Dorgu y el propio Diallo, acabó claudicando ante la superioridad local.

Uno de los grandes triunfadores de la noche fue Carrick, ovacionado por la grada mientras Sir Alex Ferguson celebraba sonriente desde el palco. El técnico apostó por un bloque sólido y comprometido, con un centro del campo brillante liderado por Kobbie Mainoo, muy activo junto a Casemiro, y una defensa imperial en la que Harry Maguire y Lisandro Martínez lograron neutralizar a Erling Haaland, que amplió su sequía a un gol en siete partidos antes de ser sustituido entre aplausos irónicos del público.

El City apenas generó peligro real, más allá de un cabezazo de Bernardo Silva en la primera mitad y otro de Max Alleyne tras un error puntual del portero Senne Lammens, que se redimió con una gran intervención. La sensación general fue la de un City superado en intensidad, ritmo y convicción.

Con esta derrota, el equipo de Pep Guardiola encadena cuatro partidos sin ganar en la Premier League, mientras el United asciende provisionalmente a la cuarta posición, algo poco habitual en los últimos meses. Carrick, que ya dejó buenas sensaciones en su breve interinidad de 2021, vuelve a demostrar que entiende el ADN del club y devuelve a Old Trafford una noche de orgullo, energía y esperanza.

Deja un comentario

Tendencias