Las últimas actuaciones del campeón de Europa evidencian carencias en la plantilla y obligan al club a replantearse su inmovilismo en enero

París, Francia – El Paris Saint-Germain vuelve a mirarse al espejo del mercado invernal. Algunas actuaciones recientes, marcadas por estados de forma irregulares y una plantilla corta de recursos, han reactivado un debate que parecía cerrado tras el exitoso curso pasado. La derrota ante el Paris FC (0-1) del lunes fue un nuevo aviso: el equipo que conquistó la Champions League no está respondiendo con la misma solidez y empieza a mostrar límites estructurales.
El pasado verano, el PSG apostó por la continuidad. Con las llegadas de Illia Zabarnyi, Lucas Chevalier y Renato Marin, la dirección deportiva decidió no alterar el equilibrio de un grupo que había hecho historia. Fue una elección calculada, pero también condicionada por un mercado restrictivo, con pocos perfiles disponibles que encajaran en la hoja de ruta del club. La idea era clara: mantener el bloque ganador y añadir retoques mínimos.
Sin embargo, el contexto ha cambiado. El mercado de invierno abrió hace dos semanas y París todavía no ha cerrado ninguna incorporación. La postura oficial se mantiene: no habrá movimientos impulsivos y solo se actuará si se abre una oportunidad clara en alguno de los dossiers priorizados. El objetivo, como ya ocurrió en verano, pasa por un perfil joven, de proyección y compatible con el modelo deportivo. Por ahora, ningún nombre ha trascendido.
La realidad del césped, no obstante, presiona. La derrota frente al Paris FC dejó al descubierto falta de profundidad en ciertas posiciones, dificultades para sostener el ritmo cuando faltan piezas clave y una dependencia excesiva de un núcleo reducido. En un calendario exigente, con competiciones domésticas y europeas en juego, la rotación limitada empieza a pasar factura.
En el seno del club existe la convicción de que no se debe comprometer el proyecto a largo plazo, pero también crece la sensación de que un refuerzo puntual puede marcar la diferencia en el segundo tramo de la temporada. El equilibrio entre prudencia y necesidad será decisivo en las próximas semanas.
El PSG, campeón de Europa, no renuncia a su identidad ni a su estrategia, pero las señales recientes invitan a una reflexión más profunda. Enero avanza y, aunque la consigna sigue siendo la calma, el mercado invernal podría acabar siendo más intenso de lo previsto si el rendimiento no mejora.




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