El Consejo de Supervisión explica que actuó para proteger a las personas afectadas y afirma que las denuncias fueron consideradas creíbles tras una investigación interna

Stefan Kuntz en el estadio del Hamburgo; foto: BILD.de.
Stefan Kuntz en el estadio del Hamburgo; foto: BILD.de.

Hamburgo, Alemania – El Hamburger SV ha dado un paso al frente para aclarar los motivos reales de la salida de Stefan Kuntz de la directiva del club, después de que en las últimas horas salieran a la luz acusaciones de mala conducta grave contra el ex campeón de Europa de 1996. El Consejo de Supervisión del HSV ha emitido un comunicado detallado en el que justifica su actuación y explica por qué, en un primer momento, se habló únicamente de “motivos personales”.

Según informó Bild, una empleada del club se dirigió en diciembre al órgano de control asegurando sentirse acosada verbalmente de carácter sexual por Kuntz. El exdirectivo respondió el domingo por la noche con un comunicado en Instagram negando de forma rotunda las acusaciones y anunciando acciones legales a través del bufete Schertz Bergmann. Esa publicación fue el detonante para que el HSV decidiera ofrecer una versión más completa de los hechos.

En su declaración oficial, el Consejo de Supervisión subraya que la prioridad absoluta ha sido la protección de las personas afectadas. “En diciembre de 2025 se presentaron acusaciones de mala conducta grave contra Stefan Kuntz. Conforme a nuestras responsabilidades, iniciamos de inmediato una investigación con el apoyo de abogados externos especializados”, señala el texto. Tras ese proceso, el órgano concluyó que las acusaciones eran creíbles, motivo por el cual decidió buscar una separación inmediata.

El HSV aclara que Kuntz tuvo la oportunidad de defenderse internamente, pero no la aprovechó. “Fue informado de las acusaciones, estuvo representado por un abogado y aceptó la rescisión del contrato el 31 de diciembre de 2025. Pese a múltiples ofrecimientos, no quiso pronunciarse ante el Consejo de Supervisión”, añade el comunicado, que rechaza de forma tajante cualquier insinuación de una “campaña de difamación”.

Asimismo, el club defiende su decisión inicial de no hacer públicas las razones reales de la ruptura. “Tratamos la terminación de la cooperación de forma discreta y considerada para proteger a los afectados”, explica el órgano presidido por Michael Papenfuß, insistiendo en que la confidencialidad era imprescindible en ese momento.

El HSV concluye con un mensaje contundente sobre sus valores: “Independientemente del cargo, el club no tolera ningún tipo de mala conducta y se compromete firmemente con el respeto, la tolerancia y la no discriminación”. Con esta declaración, la entidad de Hamburgo pretende cerrar filas en torno a su actuación y dejar claro que la salida de Kuntz no fue una decisión improvisada, sino el resultado de un proceso interno que consideró las acusaciones lo suficientemente graves como para actuar con rapidez.

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