El extremo del Bournemouth refuerza la obsesión del técnico catalán por sumar verticalidad y soluciones ofensivas sin romper el equilibrio del campeón

Manchester, Inglaterra – El Manchester City ya tiene nueva pieza para su engranaje ofensivo. Antoine Semenyo es nuevo jugador citizen tras cerrar su traspaso desde el Bournemouth por una cifra cercana a los 74 millones de euros, una operación que responde a una idea muy concreta de Pep Guardiola: añadir nuevas vías de ataque sin alterar la estructura que sostiene al equipo. No es un fichaje impulsivo ni oportunista, sino el desenlace de un seguimiento prolongado a uno de los futbolistas más determinantes de la Premier fuera del ‘big six’.
El interés del City por Semenyo venía de lejos. En el Bournemouth de Andoni Iraola, el extremo se había consolidado como pieza capital del proyecto, con una influencia directa en cerca de tres cuartas partes de los goles del equipoentre tantos y asistencias. Su impacto en el último tercio, su regularidad y su capacidad para decidir partidos convencieron a un City que buscaba rendimiento inmediato, no un perfil en fase de adaptación al ritmo y a la exigencia de la liga inglesa.
La llegada del ghanés también responde a una necesidad estructural. La dependencia de Erling Haaland es evidente y Semenyo ofrece una amenaza directa desde las bandas, especialmente útil para mejorar el contraataque y castigar defensas abiertas. Puede jugar en ambos costados gracias a su manejo de las dos piernas, atacar por fuera o por dentro y, en contextos muy concretos, actuar como referencia abierta, aportando una verticalidad que no abunda en la actual plantilla.
Más allá del encaje táctico, los datos explican la apuesta. Semenyo es un extremo de impacto, construido desde el físico y la repetición más que desde la inspiración puntual. Está entre los jugadores más destacados de la Premier en velocidad punta y acciones a sprint, y cuando acelera, rompe sistemas defensivos. No corre por correr: corre para desordenar, para obligar a bascular y para generar ventajas.
Su mapa de calor refleja un perfil híbrido. Parte desde la izquierda, pero no vive en la cal. Se mueve con naturalidad hacia el carril interior y el área, con una presencia constante en zonas de remate. Sus cifras de disparo y su frecuencia pisando área lo sitúan más cerca de un segundo delantero que de un extremo clásico. No destaca tanto por el pase entre líneas o la asociación fina, sino por la conducción agresiva y la capacidad de ganar metros en campo rival, asumiendo riesgos que están integrados en su función.
Defensivamente, tampoco es un futbolista pasivo. Presiona, acompaña y sostiene esfuerzos sin balón, una virtud muy valorada por Guardiola en jugadores de banda que deben mantener ataques largos sin desproteger al equipo. Su evolución reciente no se explica tanto por un aumento de números ofensivos como por una mayor madurez funcional dentro del juego colectivo.
Por todo ello, el City ha ido tan lejos en la operación. Semenyo no llega para sustituir a nadie ni para clonar perfiles existentes, sino para añadir velocidad real, potencia en conducción y profundidad dentro de un ecosistema muy definido. Es un fichaje pensado para desatascar partidos, para ofrecer soluciones distintas cuando el dominio posicional no basta. En ese contexto, el precio deja de parecer excesivo y se convierte en una inversión estratégica perfectamente calculada.




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