El interino dirigirá ante el Brighton tras el 2-2 en Burnley, en un equipo que no corrige sus viejos defectos pese al cambio de entrenador

Fletcher en rueda de prensa del Manchester United; foto: Tribuna.com.
Fletcher en rueda de prensa del Manchester United; foto: Tribuna.com.

Manchester, InglaterraDarren Fletcher confirmó que continuará como entrenador interino del Manchester United para el partido de tercera ronda de la FA Cup ante el Brighton, este domingo en Old Trafford. La decisión, tomada por el director ejecutivo Omar Berrada y el director de fútbol Jason Wilcox, llega después del empate 2-2 frente al Burnley, un resultado que volvió a evidenciar que los problemas del club van mucho más allá del banquillo.

“Me han dicho que les gustaría que liderara al equipo el domingo. Mi foco ahora está completamente en ese partido”, explicó Fletcher tras el choque en Turf Moor. Sin embargo, el contexto es inquietante. Desde principios de noviembre, el United ha disputado diez partidos ante equipos situados en los ocho últimos puestos de la Premier League y solo ha ganado dos. En sus tres compromisos más recientes ante rivales en apuros —Wolves, Leeds y Burnley— el balance es de tres empates, una muestra clara de estancamiento competitivo.

Ni siquiera el cambio inmediato de sistema, abandonando el 3-4-3 de Rubén Amorim para regresar a una defensa de cuatro, ha corregido los defectos de siempre. El United volvió a conceder goles con facilidad y dejó escapar una victoria que parecía encarrilada tras el doblete de Benjamin Sesko, el primero del delantero desde su fichaje procedente del RB Leipzig. El equipo solo ha mantenido dos porterías a cero en toda la temporada, un registro inasumible para un aspirante a la élite.

“Está claro que concedemos goles con demasiada facilidad. Es un problema colectivo y tenemos que mejorar”, admitió Fletcher, consciente de que la fragilidad defensiva sigue siendo un lastre. Tampoco el ataque ofrece certezas. Pese a generar 30 remates y 10 disparos a puerta, el United solo marcó dos goles, estrelló balones en la línea y desperdició ocasiones claras para sentenciar el partido.

El empate dejó sensaciones encontradas. Por un lado, el resurgir de Sesko, que no marcaba desde octubre y ya suma cuatro goles, ofrece algo de esperanza. Por otro, la irrupción del joven Shea Lacey, con apenas seis minutos sobre el césped, volvió a ilusionar a Old Trafford. El extremo rozó el gol con un disparo al larguero y otro intento lejano, confirmando un talento que pide paso. “Es creativo, valiente y va a tener impacto. Será parte importante del futuro del club”, aseguró Fletcher.

Mientras tanto, en los despachos se trabaja contrarreloj. Se espera que Berrada y Wilcox mantengan conversaciones con Ole Gunnar Solskjaer y Michael Carrick para elegir a un sustituto interino de Amorim. El calendario no concede tregua: tras el Brighton, el United se enfrentará en Liga a Manchester City y Arsenal, dos pruebas mayúsculas para un equipo sin respuestas claras.

Por ahora, Fletcher seguirá al mando. Pero el mensaje que deja Burnley es inequívoco: el problema del Manchester United no se soluciona solo cambiando de entrenador.

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