Dembélé adelantó a los parisinos, Marsella rozó el título en el tramo final y Gonçalo Ramos forzó una tanda en la que Chevalier fue decisivo

Kuwait, Kuwait – El Paris Saint-Germain levantó el Trophée des Champions 2026 tras imponerse al Olympique de Marsella en una final vibrante, cargada de errores, giros inesperados y emoción hasta el último suspiro. El conjunto parisino dominó el inicio del partido y golpeó pronto, pero necesitó de la épica y de una brillante tanda de penaltis para sellar su 14ª Supercopa de Francia y prolongar su hegemonía en el fútbol francés.
El encuentro comenzó con un PSG intenso y agresivo, decidido a marcar territorio desde el primer minuto. A los 13 minutos, Ousmane Dembélé aprovechó un grave error del guardameta Gerónimo Rulli para abrir el marcador y poner en ventaja a los de Luis Enrique. El gol tempranero condicionó el desarrollo del choque y obligó a Marsella a asumir riesgos. Pese al dominio territorial parisino, el primer tiempo fue más equilibrado de lo esperado, con Lucas Chevalier apareciendo en momentos clave para sostener la ventaja, especialmente con una intervención decisiva ante Amine Gouiri.
Tras el descanso, el partido cambió de tono. Marsella dio un paso adelante, ganó metros y empezó a incomodar a un PSG que perdió control. La insistencia encontró premio en el minuto 74, cuando Mason Greenwood transformó un penalti cometido por Chevalier sobre el propio delantero inglés. El empate desató la tensión y abrió un tramo final eléctrico. A falta de tres minutos para el final, el drama alcanzó su punto máximo con el autogol de Willian Pacho, que en su intento por despejar un centro terminó enviando el balón a su propia portería, poniendo el 2-1 para el OM y acercando el trofeo a Marsella.
Cuando todo parecía perdido para los parisinos, apareció el carácter del campeón. En el 90+5’, Gonçalo Ramos culminó una jugada iniciada por Bradley Barcola para firmar el empate y forzar la prórroga… y los penaltis. Desde los once metros, Chevalier se redimió y se convirtió en héroe al detener los lanzamientos de Matt O’Riley y Hamed Traoré, mientras Ramos, Vitinha, Nuno Mendes y Désiré Doué mostraron sangre fría para sellar un 4-1 definitivo.
Disputada en Kuwait, lejos del escenario habitual de ambos clubes, la final respondió al objetivo de internacionalizar la Ligue 1. El PSG, que venía de firmar un sextete histórico en 2025, arrancó 2026 con otro título y una demostración más de su fortaleza competitiva. Marsella, pese a la derrota, dejó una imagen combativa en un Le Classique que ya forma parte de la memoria reciente del fútbol francés.




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