El central español y sevillista quiere volver a hacer que el club hispalense sea uno de los más punteros

Sevilla, España – El proceso de venta del Sevilla ha entrado en una fase decisiva y especialmente llamativa con la irrupción de Sergio Ramos como protagonista inesperado. Tras meses de negociaciones discretas entre los principales accionistas del club y distintos grupos interesados en adquirir la entidad, el exfutbolista sevillista ha liderado la presentación de una oferta formal para hacerse con el control del club andaluz, en un movimiento que ha sacudido el panorama institucional del Sánchez Pizjuán.
La propuesta de Ramos llega en un momento clave, después de que las conversaciones con un fondo de inversión norteamericano quedaran prácticamente bloqueadas. Según fuentes cercanas a la operación, el proyecto encabezado por el campeón del mundo en 2010 cuenta con el respaldo de un grupo potente de inversores y presenta una oferta atractiva desde el punto de vista económico, algo que los máximos accionistas consideran imprescindible tras años de inestabilidad institucional y financiera.
El Sevilla lleva tiempo oficialmente en venta. Los históricos pactos de gobernabilidad entre los grandes accionistas —las familias Del Nido, Alés y Castro— han saltado por los aires en el tramo final, generando una parálisis en la toma de decisiones. A ello se suma una situación económica delicada: el club reconoció una deuda cercana a los 70 millones de euros, aunque algunas fuentes elevan esa cifra por encima de los 300, y presentó pérdidas de 50 millones en la última junta general de accionistas celebrada el pasado 16 de diciembre.
En este contexto, los principales paquetes accionariales ya conocen la oferta de Ramos. La familia Del Nido controla aproximadamente el 28% de las acciones; José Castro y el denominado Grupo de Utrera, junto a la familia Alés, un 23%; la familia Carrión un 15%, y otro 15% pertenece al llamado Grupo de los Americanos. Todos ellos deberán decidir ahora si apuestan por una venta que podría desembocar en capital extranjero, pero con la figura de Sergio Ramos como aval simbólico y líder del proyecto.
No es la única propuesta sobre la mesa. El empresario sevillano Antonio Lappi presentó en su día una oferta que incluía un ambicioso proyecto deportivo con el regreso de Monchi como gran reclamo, aunque fue descartada por considerarse insuficiente económicamente. Otras propuestas de gran volumen inicial también se han ido diluyendo al analizarse en profundidad la realidad financiera del club.
El Sevilla, décimo en LaLiga con 20 puntos, no necesita solo un cambio de manos, sino una inyección de capital que permita sanear la entidad y reconstruir una plantilla competitiva. Con un patrimonio estratégico como el estadio Ramón Sánchez-Pizjuán y una ciudad deportiva de alto valor, los próximos días se presentan decisivos para definir el futuro de un club que fue modelo de gestión durante más de dos décadas y que ahora busca un nuevo rumbo. Sergio Ramos, ya desvinculado de Rayados de Monterrey y sin anunciar aún su retirada, podría convertirse en la pieza clave de ese giro histórico.




Deja un comentario