El presidente biancoceleste revela un acto simbólico en el Nasdaq como primer paso hacia la Bolsa de Nueva York y carga contra el bloqueo del mercado de verano, asegurando que en invierno la Lazio volverá a operar con normalidad

Lotito hablando hacia los aficionados de la Lazio; foto: RomaPress.
Lotito hablando hacia los aficionados de la Lazio; foto: RomaPress.

Roma, Italia – La cena de Navidad de la Lazio sirvió para algo más que brindar por las fiestas. Claudio Lotito aprovechó el encuentro para lanzar un anuncio de gran calado institucional y económico: la Lazio mira a la Bolsa de Nueva York. El presidente biancoceleste confirmó que su hijo Enrico, director general del club, hará sonar la campana del Nasdaq en Wall Street, un gesto simbólico pero cargado de significado. “Será el segundo club de fútbol en hacerlo, después del PSG”, subrayó Lotito, dejando entrever que este acto puede ser el primer paso hacia una futura cotización del club romano en el mercado estadounidense, además de su presencia en la Bolsa de Milán.

Aunque el toque de campana no implica de por sí ninguna operación financiera inmediata, el mensaje es claro. La Lazio estudia seguir el camino de otros clubes europeos que han desembarcado en Wall Street, como el Cádiz, con resultados positivos. En un contexto reciente marcado por dificultades económicas y restricciones en el mercado, el posible salto a Nueva York se interpreta como una maniobra estratégica para relanzar las ambiciones del club y abrir nuevos escenarios de crecimiento.

Lotito no evitó el tono combativo al referirse al pasado mercado estival, bloqueado por cuestiones administrativas. “Nos cerraron el mercado por un gasto de tres millones adelantado a marzo en lugar de abril”, denunció, calificando de “índice de estupidez” el famoso índice de liquidez que impidió fichar. Según el presidente, esa situación provocó “daños enormes”, ya que la Lazio recibió ofertas muy interesantes por un par de jugadores, pero se vio obligada a rechazarlas al no poder reforzarse después. Aun así, insistió en que la UEFA no puso ningún obstáculo y que el problema no fue de solvencia.

Con la vista puesta en enero, el mensaje fue rotundo. “Ya no aceptaremos lo que ha pasado. En enero haremos mercado”, afirmó Lotito, defendiendo la solidez económica del club. Recordó que la Lazio cuenta con unos 300 millones en valor de jugadores y otros 300 en activos inmobiliarios, sin problemas de deuda ni insolvencia. También negó con firmeza los rumores sobre una posible venta del club, calificándolos de “completamente falsos” y fruto del ruido generado tras el bloqueo veraniego.

El presidente aprovechó además para felicitar al equipo por la victoria en Parma, lograda en inferioridad numérica, nueve contra once, y trasladó el agradecimiento de Maurizio Sarri. El técnico, por su parte, reforzó el mensaje de estabilidad y compromiso: “He vuelto a la Lazio por amor y quiero quedarme aquí mucho tiempo. Espero poder dar cada vez más”, aseguró.

Entre Wall Street y el mercado de enero, la Lazio de Lotito se mueve entre ambición financiera y reivindicación deportiva, convencida de que lo peor ya ha quedado atrás y de que el próximo paso puede marcar un antes y un después en la historia reciente del club.

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