El capitán celeste recibió un reconocimiento sin precedentes del club y de la afición. Drones, luces y lágrimas protagonizaron una velada dedicada al ‘Príncipe de las bateas’

Iago Aspas abrazado a su mujer viendo el escudo del Celta de Vigo hecho por drones; foto: YouTube.
Iago Aspas abrazado a su mujer viendo el escudo del Celta de Vigo hecho por drones; foto: YouTube.

Vigo — El RC Celta de Vigo vivió una de las noches más emotivas de su historia reciente. En un Balaídos entregado, el club rindió un homenaje monumental a Iago Aspas, su capitán, máximo goleador histórico y símbolo eterno del celtismo. El acto, celebrado tras el entrenamiento del equipo y retransmitido por Mundo Deportivo, reunió a miles de aficionados que corearon su nombre entre lágrimas, luces y aplausos.

Un espectáculo único sobre el cielo de Vigo

El homenaje comenzó con un impresionante espectáculo de drones que dibujaron en el cielo el dorsal 10, el escudo del Celta y la silueta de Aspas celebrando un gol. Al ritmo de una emotiva narración y con la música de fondo del himno gallego, Balaídos se iluminó con los colores celestes.

El estadio mostró pancartas gigantes con la frase “Eterno Capitán”, mientras las pantallas repasaban los mejores momentos del delantero: sus goles salvadores, sus lágrimas tras evitar descensos y su icónico gesto de rabia y orgullo en los derbis ante el Deportivo.

“El Celta es mi vida”

Visiblemente emocionado, Aspas tomó el micrófono para dirigirse a la afición:

“El Celta es mi vida. Gracias por acompañarme en este camino. Siempre he intentado dejar el alma en cada partido por este escudo y por todos vosotros.”

El capitán, de 38 años, no pudo contener las lágrimas al ver a su familia y a antiguos compañeros en el palco. Su hermano Jonathan Aspas, su madre y varias leyendas del club como Mazinho, Mostovoi o Gustavo López estuvieron presentes en el acto, además de una representación institucional del Celta encabezada por el presidente Carlos Mouriño.

Una despedida… pero no definitiva

Aunque el club no habló de retirada, el homenaje fue percibido como un reconocimiento a una carrera que se acerca a su final. Aspas sigue siendo pieza clave en el equipo, pero tanto la afición como el entorno del club entienden que el homenaje marca el inicio del último capítulo de su trayectoria profesional.

Los hinchas celestes entonaron un último cántico: “Iago, quédate”, al tiempo que el capitán recorría el césped entre lágrimas saludando a cada sector del estadio.

Un símbolo para siempre

“Iago Aspas es más que un futbolista: es el Celta hecho persona”, dijo el club en su comunicado oficial. Su fidelidad —rechazó ofertas de grandes equipos europeos— y su conexión con la grada lo han convertido en un icono sin precedentes.

El evento culminó con fuegos artificiales sobre el cielo de Vigo y una imagen aérea de los drones formando el mensaje “Gracias, Iago”, que se proyectó también en la ría.

El homenaje al ‘Príncipe de las bateas’ no solo fue un acto de reconocimiento deportivo, sino un auténtico canto de amor entre un jugador y su pueblo, un vínculo que permanecerá imborrable en la historia del fútbol español.

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