El mensaje contra los propietarios del club fue autorizado por error y retirado durante el encuentro, reavivando el conflicto entre la directiva y los ultras

Estrasburgo — La tensión entre la directiva del RC Strasbourg y sus grupos de aficionados volvió a aflorar este domingo en el estadio de la Meinau, durante el partido frente al Angers (5-0). Según informó L’Équipe, una gran pancarta azul con el mensaje “BlueCo Out”, en alusión al consorcio propietario del club, fue desplegada en el fondo del estadio antes de ser retirada minutos más tarde por el personal de seguridad.
La Federación de Aficionados del Racing publicó un comunicado en la red social X (antes Twitter) asegurando que la pancarta había sido aprobada por el control de seguridad a la entrada, cumpliendo con las normas internas del estadio. “Esta pancarta entra dentro del derecho a la libertad de expresión y fue desplegada de manera calmada, pacífica y respetuosa”, defendieron los hinchas, acompañando el mensaje con un vídeo donde se aprecia cómo el material fue inicialmente inspeccionado y permitido.
Un error de seguridad y una retirada polémica
Desde el club, sin embargo, reconocieron que se trató de un error del servicio de seguridad, que permitió el ingreso de un elemento prohibido. La dirección explicó que, una vez desplegada, se pidió a los aficionados retirarla voluntariamente. Ante la negativa, fueron los propios vigilantes quienes la descolgaron a las 18:23 horas y la devolvieron al grupo de seguidores. En señal de protesta, los ultras abandonaron el estadio quince minutos más tarde.
La directiva del RCSA afirmó que sigue “abierta al diálogo”, pero advirtió que no aceptará “ningún tipo de chantaje”por parte de los grupos más críticos. Los representantes de las peñas, por su parte, evalúan acciones legales alegando vulneración de derechos, mientras continúan las movilizaciones en contra de la gestión de BlueCo, el consorcio estadounidense-británico propietario del club.
Contexto del conflicto
La pancarta “BlueCo Out” se ha convertido en el símbolo del descontento de una parte de la afición con la actual propiedad, que controla también el Chelsea FC. Los seguidores más radicales acusan al grupo inversor de convertir al Racing en una “franquicia satélite”, perdiendo su identidad local.
El club había endurecido recientemente las normas para la entrada de pancartas y banderas, que ahora deben ser aprobadas previamente por los servicios de seguridad. El objetivo oficial de estas medidas es evitar contenidos considerados ofensivos, discriminatorios o provocadores, aunque los aficionados sostienen que se trata de un intento de censura.
Un equipo en buena forma, pero un ambiente tenso
Paradójicamente, la controversia llega en un momento deportivo positivo: tras siete jornadas, el Estrasburgo se sitúa a solo un punto del líder, el PSG. Sin embargo, el conflicto entre los seguidores y la dirección amenaza con ensombrecer el buen rendimiento del equipo y agravar una brecha que se ha ido ampliando desde la llegada de BlueCo en 2023.
El caso ilustra el choque entre el modelo empresarial del fútbol moderno y el sentimiento de pertenencia de las aficiones tradicionales, una tensión cada vez más visible en los estadios franceses.





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